
Gustavo González, Luis Verdecía y Alberto Orozco
Divulgación científica a través de las tecnologías digitales:...
ENCUENTS
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INVESTIGACIÓN
ción, la Inteligencia Artificial funcio-
na como una mediadora que facilita
la síntesis, personalización y difusión
del saber. Ello sin dejar de lado los
riesgos epistemológicos y éticos que
esto supone y lo cual requiere de
una reflexión crítica interdisciplinaria
Ahora bien, existen numerosas
herramientas de Inteligencia Artificial
Generativa, las cuales permiten auto-
matizar tareas de divulgación. Elicit,
ResearchRabbit, Scite.ai o Scopus
AI, son algunas que asisten en la re-
visión bibliográfica, analizan las citas
contextualizadas, además de buscar
patrones en la lectura seleccionada,
lo que reduce el tiempo de espera,
proveyendo síntesis de la informa-
ción. En consecuencia, estas herra-
mientas optimizan el trabajo de inves-
tigadores, facilitando la creación de
resúmenes de materiales, infografías,
materiales multimedia, entre otros
En el ámbito de la redacción asis-
tida, herramientas de inteligencia
artificial generativa como ChatGPT
-
mini (Google), junto con aplicaciones
especializadas como Paperpal y No-
tebookLM, facilitan la generación de
textos claros y coherentes, la traduc-
ción de contenidos científicos y la op-
timización de palabras clave para au-
mentar la visibilidad en redes sociales
y plataformas digitales. Estas tecno-
logías contribuyen a agilizar proce-
sos tradicionalmente demandantes,
permitiendo a los investigadores y di-
vulgadores enfocar sus esfuerzos en
aspectos más creativos y analíticos
de la comunicación del conocimiento
De igual forma, la Inteligencia Ar-
tificial facilita la elaboración de ma-
teriales audiovisuales, transcripcio-
nes, subtitulación, síntesis de voz, lo
que permite convertir conferencias o
artículos académicos complejos en
formatos más humanizados, como
podcasts o vídeos cortos, saliendo de
la convencionalidad de la academia
tradicional. En América Latina, estas
aplicaciones se perciben, en términos
generales, como aliadas, pero a la vez
como parte de la barrera idiomática y
de acceso a la información (Lopezo-
En tal sentido, la Inteligencia Arti-
ficial hace de la divulgación científica
un hecho comunicativo más huma-
no, personalizado y responsable. Los
adaptan contenidos al perfil investi-
gativo, al nivel educativo, a los inte-
reses, idiomas, entre otros aspectos,
generando un mayor engagement en
plataformas como YouTube, TikTok o
-
nocimiento, identificación de tenden-
cias emergentes y la sugerencia de
conexiones interdisciplinarias, enri-
queciendo el relato científico sin sus-
tituir el juicio crítico del comunicador
o investigador (Canavire & Balceda,
El uso de la Inteligencia Artificial
en la ciencia es una realidad que está
transformando la capacidad de enten-
der el mundo tal y como se presenta.
En disciplinas como la astronomía o la
meteorología, los modelos actuales
no solo procesan datos inabarcables,
sino que estas herramientas ayudan
a convertir las observaciones en pre-
dicciones válidas y certificadas. Esta
evolución representa la capacidad
para traducir hallazgos complejos en
mensajes claros y cercanos sobre
temas vitales y de interés prioritario
Desde la comunicación social, la
Inteligencia Artificial se ha convertido
en una herramienta de precisión, lo
cual permite escuchar a la audiencia
en tiempo real, entender qué mensa-
jes resuenan y ajustar las estrategias
de divulgación para que el conoci-
miento no se quede relegado, sino
que realmente impacte. Sin embargo,
no se puede olvidar que estas herra-
mientas pueden generar información